La jubilación no es un final, sino que es el inicio de una nueva etapa con distintas oportunidades para seguir trabajando en la misión de Dios. Es un tiempo en el que nuestros lugares de misión avanzan hacia nuevos terrenos para recorrer otros caminos que nos gustará explorar juntos. Desde GBG deseamos ver a muchos graduados que siguen siendo discípulos más allá de los sesenta y cinco, por eso queremos abordar las problemáticas y las oportunidades que ofrece la jubilación.

Dios tú y tu trabajo.
Ian Coffey
Dios quiere que estemos conectados con su misión en todo momento, en todo lugar y en todas nuestras etapas vitales. Él siempre está en misión, y nos llama a involucrarnos en ella, tanto restaurando lo que el pecado ha roto, como proclamando a Jesús allí donde él nos ponga. Tenemos una invitación a dar fruto con toda nuestra vida, durante todos los años que vivamos en la tierra y con todo lo que tengamos en nuestras manos. El servicio, la adoración, nuestros dones y nuestro tiempo son recursos para seguir desarrollarlos de maneras nuevas durante esta etapa.
Pero aunque estamos convencidos de que puede ser un tiempo muy fructífero, cada transición requiere una adaptación, una nueva visión y la necesidad de explorar los retos y las oportunidades que plantea. Como en etapas anteriores, creemos que es de mucha ayuda vivirlas acompañados. Por eso, Reinicia es el apoyo para vivir una jubilación inusual.
ReInicia está pensado para los profesionales que terminan su carrera laboral y se encuentran en sus tres primeros años de jubilación.